domingo, 10 de mayo de 2009



Me encerré en la habitación y en un rincón me puse a llorar "decime de qué sirve si vos ya no estás" quiero borrar de mi mente todos los momentos malos. Un día más todo se nubla ya no hay ganas de vivir, no hay nada por lo que seguir no hay nada que haga sonreir, y es que al final uno acaba hasta conviviendo con sus penas, uno acaba solo con ganas de cortarse las venas. Ya no espero nada de nadie, no espero que me entiendas, no voy a mencionar ni un nombre, no creo que valga la pena. Se que puedo vivir sola sin caerme en el abismo, es el relato de cualquier historia en cualquier parte, no confies en nadie, pueden fallarte, esto solo son consejos que yo puedo darte, pero a partir de ahí dejo en tus manos lo de fiarte. Son cosas de la vida, son cosas de tu historia, cosas del día a día hay penas pero también glorias, días en los que vuelas días que te caes en fosas, en el jardín plantado hay mala hierba y también rosas.

No tenía sentido. Era un amor literalmente imposible, de esos que ella creía inexistentes.
Era una pérdida de tiempo y lo sabía. El problema era que le faltaba algo para poder
lograr su objetivo, el de dejarlo atrás para siempre. Le faltaba una motivación. Un clavo que
sacase al otro tal vez, o tal vez no. No sabía qué era lo que le faltaba pero si de algo estaba
segura era de que estaba incompleta. El tiempo seguía pasando y su motivación no aparecía.
Era ella sola, luchando contra la corriente; contra sí misma; contra el pasado; contra los
recuerdos; contra los kilómetros; contra él. Ya no sufría como solía hacerlo porque estaba
totalmente resignada: sabía que no era suyo y que nunca lo iba a ser, pero que lo quería,
lo quería. Parecía no tener solución: quería avanzar pero con la resignación no le alcanzaba.
Se replanteaba qué hubiese pasado si las cosas hubiesen sido diferentes, porqué había tenido que ser así. Era una impotencia enorme el tener que resignarse a lo que más quería, aunque no
quisiera. Odiaba el hecho de estar obligada a hacerlo.
Era difícil poder tomar una decisión. No estaba segura de qué le resultaría más doloroso:
Si el hecho de verse obligada a renunciar a algo que quería infinitamente ó las consecuencias de
seguir peleando por aquello

Hoy hace mucho frío fuera y dentro de mí. Pienso que tal vez siempre fue así pero estaba ciega, entonces ahora sí puedo darme cuenta porque ciertas cosas me fueron abriendo los ojos de a poco.Quise escaparme un poco de la realidad pensando que todo iba a cambiar con el tiempo, pero ya ves: en dias van a ser 6 meses y todo sigue igual. Mal.Este texto puede parecerte muchas cosas, incluso un texto como cualquier otro de los cientos que te escribí durante meses. Pero éste es diferente, es el de despedida. No me voy por una semana o por dos, me voy de tu vida para siempre porque sé que estoy de más. No me necesitás tanto como yo a vos y muchas veces me dijiste que en las relaciones hay que dar y recibir por igual; no se está cumpliendo esa regla. Siento que siempre sentí más que vos.Entonces digamos en nuestra relación no existe un equilibrio. O no nos vemos nunca, o estamos peleados… siempre hay un tema para discutir entre nosotros. No tuvimos ni una sola semana de paz en seis meses. Creo que es importante un poco de relax, creo que llegó el día, ¿no?El tema de vernos más seguido también quedó en la nada. Ya ves: durante el año te veo (si se te antoja) dos veces por semana. ¿Qué tiempo me dedicas de tu vida? ¿Cuatro horas por semana? “Con respecto a vernos más seguido, sabés que se complica un poco: mis horarios, los tuyos, estamos un poco lejos, etc; pero vamos a tratar”. No. No te creo una palabra más. Olvidate.A los dos nos gusta que el otro nos diga cuánto nos quiere, pero ninguno de los dos obtuvo nunca lo que quiso. Nunca fue bastante, no nos alcanzó. Tal vez a vos sí te alcanzó, porque no necesitaste nunca verme. Pero no fue suficiente para mí, que te quise con el alma y no podía verte jamás. Tampoco tuviste en cuenta que además de escuchar “te quieros” hay que demostrarlos. Shakespeare dijo alguna vez: “no ama quien no lo demuestra”. Creo que describe perfectamente el “amor” que me tenías.“Pendeja, no lastimes a quien necesitás, tirá tu orgullo a la mierda alguna vez”. Me parece que te hice demasiado caso. Dejé que hicieras lo que quisiste, que vinieras cuando quisieras, que hicieras y deshicieras sin importarte nada de mí. ¿Pensás que sos el único que extraña?Además, había muchas diferencias entre nosotros. Pero la más notoria era que yo no me quería nada y vos te amabas demasiado. Tanto que en vos no había lugar para mí. Tal vez encuentres a alguien a quien ames tanto como te amas a vos mismo y ese va a ser el amor verdadero. Es un consejo, si yo no lo aguanté, creo que nadie lo va a aguantar, porque yo con esas cosas soy bastante paciente. Es solo un consejo.La pregunta es: ¿por qué no me dijiste desde el principio que te habías tomado nuestra relación de otra manera? ¿Por qué no me advertiste? Te hubiera amado menos, te hubiera dado menos. Ahora estoy atada a vos y es un infierno; por eso decido alejarme ahora. Porque si seguimos con esto que no tiene nombre, voy a quererte cada día mucho más y no es eso lo que quiero. Tal vez no tendríamos que haber desafiado a nada ni a nadie, y vos tendrías que estar con alguien de tu edad y yo con alguien de la mía. Lo que más duele es que nunca tuve prioridad en tu vida. Tu felicidad era condición única para que yo estuviera bien. Siempre te tuve arriba, como el religioso tiene a Dios. Pero yo nunca te interesé demasiado, sino hubieses tenido más ganas de verme. Tal vez tantas como yo. Nunca tuve prioridad en tu vida, mientras que vos fuiste todo en la mía.Ni como novio, ni como hermano, ni como amigo; me duele verte, escribirte o escucharte. Este es el último texto, espero que sepas que no me adapté a tu estilo de vida, a tu filosofía de vida “Light”, cero obligaciones conmigo. No era eso lo que quería para nosotros.Yo escribo esto suponiendo que vas a entender porque se te ve un tipo inteligente. Así que a partir de hoy, voy a empezar de nuevo. No quiero hablar con vos. No quiero verte, no quiero escucharte. No me gustó tu “manera”. Tal vez cuando sea más grande me acuerde de vos y entienda lo que me habías querido decir. Quizás ya lo entendí. Por eso hoy, hoy que quiero decidir, prefiero estar con alguien que me quiera a mi manera.
PD. Pero como te quise yo, no te va a querer nadie.

Well, you done done me and you bet I felt it I tried to be chill but your so hot that I melted I fell right through the cracks, now I'm tryin to get back before the cool done run out I'll be givin it my best test , and nothin's gonna stop me but divine intervention 
I reckon it's again my turn to win some or learn some But I won't hesitate no more, no more, it cannot wait I'm yours 
Well open up your mind and see like me open up your plans and damn you're free look into your heart and you'll find love love love love listen to the music at the moment people dance and sing with me Were just one big family And it's our godforsaken right to be loved loved loved loved loved So, i won't hesitate no more, 
no more, it cannot wait i'm sure there's no need to complicate our time is short this is our fate I'm yours 
Scooch on over closer, dear And I will nibble your ear I've been spendin' way too long checkin' my tongue in the mirror and bendin' over backwards just to try to see it clearer But my breath fogged up the glass and so I drew a new face and I laughed 
I guess what I'd be sayin' is there ain't no better reason 
to rid yourself of vanities and just go with the seasons 
it's what we aim to do our name is our virtue But I won't hesitate no more, no more it cannot wait I'm yours 

viernes, 3 de abril de 2009


Eran las cinco de la mañana del domingo y dos ideas se agarraban de los pelos en su cabeza: llamarlo o seguir esperando. Había salido a cenar con amigas para distraerse, pero había sido un fracaso: no había podido dejar de mirar el celular ni mantenerse sobria.
Todo el día fantaseo con lo que iba a pasar cuando él la llamara. Pensaba cortarle el teléfono apenas escuchara el "hola". O decirle, melancólica, que ya era demasiado tarde y que se iba a vivir a otro país. O casarse con el primero que viera y mandarle una invitación con su nombre en letra enrulada. Lo imagino arrepentido, borracho y ojeroso, susurrándole a un barman desconocido que había perdido a la mujer de su vida. Sin embargo, ninguna de esas ficciones logró mitigar su angustia.
Trató de odiarlo. Se concentro en su pelo desprolijo, en todas las veces que le había dicho "nenita", en ese día que la dejó plantada, en su pegajoso vínculo con su madre. Pero esas imágenes tampoco le ayudaron a pasar la noche. Entonces se dió cuenta que esperar su llamado era una forma de negarse a sí misma, de traicionar su deseo. Que había que ser auténtica. Que había que hacer lo que dijera el corazón. Que había que ofrecerse, confesarse, abrirse al amor. Que había que correr riesgos: había que tener sexo la primera cita, decir "te amo" en la cuarta y aparecer en jogging y zapatillas en la número seis. Que si era amor verdadero esos detalles perdían su fuerza de estructura. Y que si su sinceridad aguaba la relación, la conclusión era simple: ese amor no era para ella. Que era pedante pensar que el amor podía estar fundado en un llamado de más o una escenita caprichosa. Porque nadie que esté enamorado puede huír. El amor diluye el miedo.
Agarró el teléfono, marco el número, alentada por el alcohol y la excitación de la nueva certeza. Escuchó su voz dormida y lo sintió muy lejos. Le habló de sus necesidades, que de ella lo extrañaba y quería tenerlo cerca. Fue sincera, real, vulnerable y un poco patética también. Pero él estaba dormido y postergó la charla para otro día que no llegaría nunca. Apenas cortó el teléfono, supo que no lo volvería a ver. Que al día siguiente la llamaría "la loca" entre sus amigos, bloquearía su remitente de la casilla de mails y procuraría no volver a frecuentar los lugares donde supiera que podía cruzarla.
Se acostó, borracha y triste, y entre sueños la sorprendió una nueva idea: pensó que para materializar el amor se necesitaba menos sinceridad y más astucia. Que había que ser más inteligente. Que había que tener paciencia. Que no había que hacer planteos. Ni preguntar intimidades. Que había que vivir el momento hasta que él decidiera que el momento no le alcanzaba. Que había que relajarse y esperar en silencio la ocasión perfecta para presionar. Que la próxima vez sería una perfecta especuladora. Una estratega. Una araña tejedora. Una bruja malvada. Que se dejaría convencer por cualquier coartada misteriosa. Que adoraría a sus amigos. Que soportaría a su suegra y que, cuando fuese el momento, cuando él estuviese acostumbrado, apegado, necesitado y enamorado, tiraría el kimono de geisha al vacío y le pondría los puntos sobre las íes.
Esa noche se durmió satisfecha con su hipótesis, pero vivió tironeada por estas dos teorías durante toda la vida. Cambió de parecer cada vez que estuvo soltera, cada vez que la dejaron plantada, cada vez que vió una comedia romántica, cada vez que se separó. Como el péndulo de un reloj. Como una calesita.
Como una mujer cualquiera.

domingo, 8 de marzo de 2009


Como un suicida asomado al borde del precipicio, amontonando maldiciones sobre la barra de aluminio.Temblaba en sus ojos el humo de mil cigarros que fumó con un tipo que la habia besado, que la dejó una mañana dormida entre las dunas de su cama, que se fue con otra una madrugada.

Por ahí escuche, "amar también es dejar ir", que tiene mucho de cierto. Podrá ser doloroso, pero tiene lógica, quieres que esa persona especial sea feliz aunque no sea a tu lado, un poco duro ver a esa persona que has querido, con otra pareja, pero así es el amor, tan fácil amar, pero tan difícil olvidar. Aceptar.. y dejar ir, aceptando las situaciones, las circunstancias, decisiones y acciones del pasado. Una de las enseñanzas de Buda es que las expectativas son la causa del sufrimiento y que la forma de extinguirlo es eliminando las expectativas. Dejemos de esperar que las cosas sean distintas a lo que son. Aceptar y dejar ir. Para todo lo que sucede hay razones, en cada problema hay una oportunidad, que nos permite transformar cualquier circunstancia en algo positivo. Es difícil dejar ir, pero que grande te hace haberlo hecho. Es algo que muy pocos son capaces de hacer. Si dejas ir es porque amas, porque conociste el amor. Y es darle toda la libertad que por amarlo se merece.

Ahora entendía, después de charlar horas con su insomnio sobre eso, comprendió todo. Lo que la enamoro de él, no fue su personalidad, no fue como la trataba, ni absolutamente nada de toda esa porquería. Era la idea de cómo sería con ella si cambiaba, si dejaba esa frialdad de lado y demostraba más cuanto la quería. La destruía día tras día sentir que cualquier otro podía darle mucho más de lo que él le daba, porque para ser sinceros, él no le daba y nunca le iba a dar nada. Nada más que eso que le dio siempre y que nunca le sirvió: Sábados por la noche. Sábados donde aparentaba cosas que no eran, la llevaba de la mano junto a él, la hacía volar de tantas ilusiones, la hacia perderse en su mirada y en la textura de sus manos transpiradas que pedían por favor que nunca se soltaran. Pero cuando se acercaba la hora de partir, separaba las manos, arrancaba los sueños, y se iba para despertarse en la mañana y olvidar todo lo que habían pasado la noche anterior. Y así se paso ella cada noche de su vida tratando de enamorarlo, consiente de que nunca le dedicaría más que eso que no la conformaba , no la llenaba y le quitaba las ganas de seguir peleando por algo que cada vez veía más lejos. Entonces prefirió olvidarlo todo, enfermarse de amnesia de amor y luchar con la idea de que ese objetivo que se había propuesto, hoy debía quebrarse. Entendió a pesar de todo, que a veces tenemos que resignarnos a cosas que queremos, aunque duela, porque a corto o largo plazo, eso que tanto ambicionamos nos termina destruyendo más que el olvido mismo.

domingo, 22 de febrero de 2009


Las cicatrices a la tersura del alma sin costuras ni desgarros. Y los arrepentimientos por venir a la tranquilidad de ciertas elecciones, yo elijo y me quedo con eso, siempre hay que elegir. Cuando tomo algo, abandono todo lo demás que ese algo no es. Si elijo el camino izquierdo, desconoceré por siempre el derecho. Si decido ser esta, entonces ya no seré aquella, y siempre que me sea posible reivindicaré pese a todo, el arte que esconde el vuelo de una moneda, cuando una cara encierra toda tu vida y la otra absolutamente nada, hasta un ayer era asi,ahora SOY ESTO QUE VES, IMPERFECTA Y ELEGIRME, ES TU ELECCIÓN
...No me apasiona tu despreocupación por mí; nunca comprendo porque me tratás así. Esta vez te diré, recapacitaré, voy a buscarte en mi silencio y en tus ojos ciegos. Agua clara bajo el puente y en el puente vos y yo, enturbiando nuestras almas; complicándonos los dos. Quisiera llevarme algo, siempre pienso que hoy es la ultima vez.... ¡siempre es la ultima vez!

Despecho. Pastillas, promiscuidad, llanto, pérdida, desenfreno. Coquetería barata y ponceo gratis para quien quiera, con máscaras y bolsas de papel por doquier. Siempre es lo mismo, pero cambian los lugares, las personas y el sentimiento diferente cada vez que ves el mismo rostro reflejado en otro revés. Y buscas perfiles similares, tonos de voz, olores y lazos que no existen. O existen, pero no los ves. O no te dejan verlos. Y sigues buscando, con tiempo y práctica, la promiscuidad adquiere cierta elegancia





saca la foto que me ahogooooooooo jajajaj






 Violenta. Violento. Violento. Violenta. Violencia. Gritos. Ayuda. Ausencia. Ausencia violenta. Grito. Llanto. Llanto. Llanto ausente. Silencio con llanto. Silencio violento. Violenta. Violencia. Dolor. Dolor que duele. Que no duele. Que sí. Que no ¿Qué? Querer. Quiero. Cariño. Cariño violento. Paranoia. Enfermedad. Locura. Locura. Insanidad. Insana ausencia. Infinito. Tu voz. Mi voz. Sola, mi voz. Eco. Vacío. Vacío violento. Vacío destructor. Demoledor. Asesino. Vacío profundo. Vacío me tiro. No puedo. Me tira. Me empuja. Me llava. Violenta. Me traga. Me hundo. Osuro. Gris. Blanco. Negro. Oscuro. Oscuro violento. Gritos violentos. Ayuda no quiero. Me niego. Me niego ¿Quién soy? Ayuda no hay. Busco. Me niego violento. Sonidos. Sonidos perdidos. Incoherentes. Incomprendibles. Lejanos. Débiles, débiles, débiles. Violentos, violentos, violentos. Golpea lo que no golpea. Lo ausente golpea. No lo quiero, pero golpea. Fuerte golpea. Violento golpea. Me golpeo. Flagelo. Flagelo universo. Universo. Una estrofa. Una melodía. Tranquilizame. Calmame. Violentamente duermeme. Violentamente. Violenta mente...